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Me encantas las musicas porque secas lagrimas del almas y te ayuda a relajar tu mente pero tambien lastimas algunos corazones!!!...
Sin musicas creo que no podres vivir; Asi que el dia de mi muerte me gustaria que me dieran cristiana sepultura pero con musicas!!!!.
Sus inicios en la música
El joven Alberto Aguilera Valadez ansiaba que la gente lo escuchara y así él pudiera mostrar sus canciones, que ya eran más de 100 en aquel entonces. Así viajó a Tijuana, Ensenada, Rosarito; incluso a Lake Elsinore, California. A donde Alberto no tuvo éxito para demostrar todo lo que llevaba en su costal lleno de sueños y música; años más tarde, volvió a Tijuana para tener la oportunidad de trabajar en el Bar Nic Teja, donde se encontró con San Sussie, una amiga argentina que conoció en Cd. Juárez. En ese lugar conoció por vez primera a José Alfredo Jiménez y Alicia Juárez. Juntos miraron actuar a Grace Renat. Desde aquel momento José Alfredo vio en Juan Gabriel las ganas y los sueños acumulados por ser algún día alguien el mundo de la música. Tiempo después y después de un regreso a Cd. Juárez donde ya tuvo por fin de muchos intentos la oportunidad de trabajar en el Bar Noa Noa del Sr David Bencuomo, quién le brindó su apoyo y dio la oportunidad de cantar acompañado de los Prisioneros del Ritmo, cantando canciones propias y de otros autores.
Juan Gabriel, que en aquel entonces usaba el nombre artístico de "Adán Luna", se ganó rápidamente el respeto y reconocimiento del público local. Sin embargo, no era suficiente y por eso viajó a la Ciudad de México donde obtuvo la oportunidad de hacer coros para artistas como Angélica María, Leo Dan y Roberto Jordan dentro de la RCA. Estando en la disquera considerada la catedral del disco, se encontró nuevamente con José Alfredo Jiménez. Ahí platicaron sobre sus anhelos, sus sueños, lo similar que eran sus vidas. José Alfredo Jiménez se reflejaba en Juan Gabriel 25 años atrás cuando en 1942 él tocaba las mismas puertas para demostra